va-cios

Y cariño, seamos sinceros.
Cuando el amor se va,
por mucho que nos duela,
nos hiera y nos lastime,
debemos aceptar cuando
no somos queridos,
recoger nuestras pertenencias,
nuestros recuerdos, esperanzas
—junto con nuestros sueños rotos—
e irnos con la cabeza en alto.
Sabiendo que dimos todo
lo que pudimos dar.

Mona.